La alianza que une a NESsT con Suecia a través de la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Asdi) se formalizó en 2024 y hoy, dos años después, es una de las relaciones que más ha transformado la operación de NESsT en la región.
Selva Nevada se unío al portafolio de NESsT en Colombia en 2026 para seguir apoyando los medios de vida de comunidades rurales a través de la recolección sostenible de frutos amazónicos.
Dentro de nuestro trabajo conjunto tenemos dos componentes: el regional, que abarca Colombia, Perú y Brasil, en donde apoyamos a 15 empresas que trabajan en cadenas de valor sostenibles y bioeconomía, con foco en comunidades locales, lente de género y participación de la juventud. El segundo componente está enfocado en Colombia, con cinco empresas que provienen de procesos que Suecia ya había iniciado en el país junto a otros aliados, en el marco de su apuesta histórica por la construcción de paz. En total, 20 empresas hacen parte de nuestro programa de la alianza de NESsT con Suecia.
Nuestro enfoque por la construcción de paz
NESsT lleva trabajando 6 años en Colombia, en más de 14 regiones del país, de la mano de comunidades locales, campesinas e indígenas, desarrollando modelos de negocio que aportan valor sostenible. Pero el componente bilateral con Suecia trajo algo que la organización nunca antes había abordado con esa intención explícita en Colombia y es la construcción de paz.
Suecia ha promovido inversiones y desarrollo en regiones afectadas por la violencia y con altos niveles de pobreza en Colombia, desde hace más de dos décadas, construyendo tejido social y apoyando junto a las comunidades la transformación del territorio. Sumarse a ese camino significó para NESsT ampliar su cobertura con poblaciones históricamente impactadas por la violencia como comunidades locales, comunidades indígenas y personas en proceso de reincorporación, entre otras.
«Gracias al compromiso de Suecia con NESsT, podemos reforzar nuestros esfuerzos para impulsar la sostenibilidad y la inclusión económica en comunidades subrepresentadas», afirmó Chad Sachs, director ejecutivo de NESsT. «Esta colaboración no sólo proporciona un apoyo financiero y operativo esencial, sino que también fomenta alianzas a largo plazo que amplifican el impacto de estas empresas a la hora de abordar la desigualdad regional y los retos medioambientales. Nuestras casi tres décadas de experiencia trabajando con empresas sociales han demostrado el inmenso potencial que tiene conectar a estas empresas con los recursos que necesitan para prosperar».
“Esta colaboración no sólo proporciona un apoyo financiero y operativo esencial, sino que también fomenta alianzas a largo plazo que amplifican el impacto de estas empresas a la hora de abordar la desigualdad regional y los retos medioambientales.”
Lo que esta alianza hizo posible
Gracias a este trabajo conjunto con Suecia, NESsT pasó de acompañar a 10 empresas en 2023 a cerrar 2025 con 20 empresas en Colombia. La expansión de la cartera permitió ampliar significativamente el alcance de NESsT en Colombia, llegar a más regiones y cubrir territorios que antes no estaban en el mapa de la organización.
En estos dos años, las empresas del programa han mantenido y generado más de 3.800 empleos e ingresos dignos para diferentes comunidades, especialmente pequeños agricultores, comunidades locales e indígenas. De ese total, el 37,6% ha beneficiado a mujeres, y el 53% de las empresas cuenta con mujeres en posiciones de liderazgo y toma de decisiones. Las empresas protegen además cerca de 12.000 hectáreas de territorio biodiverso y han recibido en conjunto más de USD 250.000 en inversión, acompañada de un respaldo estratégico permanente para su fortalecimiento organizacional.
Ese impacto se ve reflejado en empresas concretas del portafolio colombiano.
Coagropacífico en Tumaco, Nariño, apoya a pequeños productores de cacao y coco.
En Tumaco, Nariño, Coagropacífico conecta a más de 300 pequeños productores de cacao y coco con compradores estables, garantizándoles contratos formales y pagos justos en una región históricamente marcada por el conflicto y las economías ilícitas.
En la Serranía de San Lucas, Antioquia, Ecoserranía reúne a 33 familias campesinas que obtuvieron permisos forestales legales sobre 1.174 hectáreas de bosque protegido, ofreciendo empleo formal con salarios casi tres veces superiores al mínimo en un territorio donde antes predominaban la minería ilegal y la deforestación.
Ecoserranía reúne a 33 familias campesinas que obtuvieron permisos forestales legales sobre bosque protegido.
En el Cauca, la Federación Campesina del Cauca (FCC) respalda a cerca de 500 pequeños caficultores con acceso a mercados de Comercio Justo, generando hasta 55% más de ingresos para sus productores.
Y en el resguardo indígena de Pitayó, en Silvia, Cauca, Coopitayó reúne a 65 familias indígenas alrededor de la producción artesanal de lácteos, pagando a sus proveedores de leche entre 15% y 35% por encima del precio de mercado y garantizando empleo formal a toda su comunidad.
Cuatro historias distintas, un mismo propósito: demostrar que la inversión de impacto puede transformar territorios reales.
Dar voz a lo local en las conversaciones globales
La alianza también ha servido para llevar las voces locales a los espacios donde se toman las grandes decisiones. En Brasil, empresas del portafolio participaron en eventos como la COP30 y la cumbre de biodiversidad, esto para presentar su territorio y su trabajo. Llevar a estos líderes comunitarios a esos escenarios aporta una dosis de realidad a conversaciones que suelen mantenerse en un nivel muy alto, alejado de quienes viven y protegen los territorios todos los días.
«A través de la innovación y la colaboración, este programa pone de manifiesto cómo los sectores público, privado y sin ánimo de lucro pueden unir fuerzas para impulsar un cambio cuantificable», afirmó Maria Cramér, embajadora de Suecia en Colombia. «Al sensibilizar a las empresas suecas y fomentar las alianzas intersectoriales, estamos construyendo juntos un modelo de impacto inclusivo y a largo plazo».
“A través de la innovación y la colaboración, este programa pone de manifiesto cómo los sectores público, privado y sin ánimo de lucro pueden unir fuerzas para impulsar un cambio cuantificable.”
En 2025, y en alianza con Open Trade Gate Sweden, la Federación Campesina del Cauca y Agrosolidaria, dos organizaciones que hacen parte del portafolio de NESsT, integraron una delegación de empresas colombianas que viajó a Estocolmo para explorar oportunidades de exportación hacia el mercado sueco. Agrosolidaria fue la única organización de la Amazonía colombiana que hizo parte de esta misión comercial, un hito que no solo destacó el potencial productivo de la región, sino que también abrió nuevas posibilidades para conectar a los pequeños productores amazónicos con mercados internacionales de alto valor y exigencia.
(I-D) Eyver Sánchez, FCC, Diego Santana, NESsT, Ricardo Calderón, Agrosolidaria
Ese es, quizás, el sentido más profundo de esta alianza. Más que un acuerdo entre dos organizaciones, es una relación de largo plazo pensada para tejer puentes: puentes de comunicación, de visibilidad y de escalamiento de iniciativas. Puentes entre diferentes actores de la sociedad, con un foco especial en el ecosistema de impacto, que es donde ambas organizaciones se mueven. Y todos ellos apuntan a un mismo objetivo, el cual se define en mejorar la calidad de vida y los medios de vida dignos en las comunidades donde más se necesita.
Dos años después, la alianza entre NESsT y Suecia demuestra que cuando la cooperación internacional, la inversión de impacto y el conocimiento del territorio se combinan con paciencia y visión de largo plazo, es posible transformar realidades y seguir construyendo paz entre todos.
Acerca de NESsT
NESsT es un inversionista de impacto sin fines de lucro fundado en 1997 que financia y acompaña empresas sociales que generan empleo digno en comunidades históricamente excluidas y conservan los ecosistemas donde operan cubriendo el "missing middle", ese espacio estructural donde quedan las empresas sociales con potencial de transformación, que son muy grandes para el microcrédito, y muy pequeñas para la banca tradicional. Opera en siete países, desde donde ha canalizado más de USD $3 millones a empresas sociales colombianas.
Acerca de Suecia
Asdi, la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo, es una agencia gubernamental dedicada a mejorar las condiciones de vida de personas que enfrentan pobreza y opresión en todo el mundo. Actúa en representación del gobierno y el parlamento sueco, y sus actividades se financian con ingresos fiscales de Suecia. Desde Colombia, Asdi cuenta con dos estrategias de cooperación: una bilateral enfocada en Colombia y otra regional para América Latina. Ambas estrategias suman esfuerzos para respaldar esta alianza.

