Los emprendimientos liderados por indígenas en la Amazonía están generando medios de vida que mantienen los bosques en pie, recurriendo a conocimientos que han guiado la convivencia con la naturaleza durante generaciones. En la Amazonía ecuatoriana, la organización Kichwa Ruku Kawsay es un ejemplo de cómo esto funciona en la práctica. A través de la producción de guayusa, conecta la conservación, los ingresos dignos y las prácticas ancestrales mediante un sistema de cultivo tradicional conocido como la chakra. En este Día Mundial del Medio Ambiente, exploramos cómo funciona el sistema de la chakra y cómo contribuye a fortalecer los medios de vida y a mantener el bosque en pie.
Ruku Kawsay: producción sostenible de guayusa
Con base en Archidona, Napo, en la Amazonía ecuatoriana, Ruku Kawsay trabaja con 375 productores de 14 comunidades en el cultivo, procesamiento y comercialización de guayusa (Ilex guayusa), una planta ancestral amazónica conocida por sus propiedades energizantes naturales. Las comunidades indígenas han consumido guayusa durante generaciones, y hoy la planta también está llegando a mercados nacionales e internacionales.
Con el tiempo, Ruku Kawsay ha desarrollado dos líneas de negocio: la venta de hojas frescas de guayusa y la venta de productos con valor agregado, como bebidas y guayusa deshidratada para infusiones y tés.
“La guayusa es como una madre, tiene un poder. Tiene fuerza para el trabajo y además es para el dolor del cuerpo. En nuestra cultura siempre la hemos tomado a las 3 de la mañana.” Piedad Salazar, productora de guayusa, Ruku Kawsay
Para las comunidades locales, la guayusa está estrechamente vinculada al territorio y a la cultura, y es parte esencial de la vida cotidiana en la Amazonía. Tradicionalmente, se ha utilizado para iniciar el día, proporcionar energía para el trabajo diario, cuidar la salud y organizar la vida comunitaria. Las familias productoras la cultivan a través del sistema de la chakra, donde crece junto al plátano, la yuca, el cacao, las plantas medicinales y los árboles nativos.
¿Qué es la chakra?
La chakra es un sistema de producción indígena utilizado en toda la Amazonía. En lugar de sembrar un solo producto, las familias cultivan una variedad de especies complementarias – desde árboles nativos y plantas medicinales hasta cultivos para el consumo y la venta – en pequeñas parcelas de tierra. Este enfoque asegura la salud del suelo, protege la biodiversidad y sostiene una producción arraigada en el bosque.
Mientras que en los monocultivos normalmente se tala el bosque para dar paso a un solo cultivo, en el sistema de la chakra las familias siembran muchas especies juntas: cultivos alimentarios, plantas medicinales y árboles nativos. Esto genera varias capas de cobertura con una estructura más cercana a la del bosque circundante. Esta diversidad permite mantener una mayor riqueza vegetal en un mismo espacio, protegiendo el suelo y reteniendo los nutrientes a lo largo del tiempo.
A través de este modelo, Ruku Kawsay gestiona 324 hectáreas bajo prácticas agrícolas sostenibles. El emprendimiento también ha apoyado la restauración de 502 hectáreas para recuperar zonas de bosque degradadas por actividades extractivas.
De esta manera, las familias locales pueden generar ingresos a través de un producto que crece en sus territorios y los conserva, utilizando conocimientos que ya tienen.
“La guayusa está cultivada bajo el sistema chakra. Nosotros mantenemos orgánicamente este producto. Lo hacemos para no contaminar el medio ambiente.”
Las mujeres en el centro del sistema de la chakra
En las comunidades amazónicas, cada hogar suele gestionar su propia chakra y las mujeres desempeñan un papel fundamental en su cuidado. A su vez, la chakra forma parte de un sistema de producción indígena más amplio, y las prácticas culturales se comparten entre las comunidades Kichwas. Las mujeres son fundamentales para transmitir este conocimiento, especialmente el relacionado con la producción de alimentos y el manejo sostenible de los recursos naturales en la chakra.
En Ruku Kawsay, las mujeres representan el 53% de sus miembros y participan en toda la cadena de valor de la guayusa. Cultivan y cosechan la guayusa, la procesan en productos con valor agregado y apoyan el transporte y la logística. Las mujeres también ayudan a liderar la asociación, ocupando el 50% de los puestos en la junta directiva. De esta manera, su voz influye en cómo crece el negocio y qué decisiones se toman, y su conocimiento se transmite a los productores a través de iniciativas de formación en equidad de género, agricultura, prácticas orgánicas y manejo responsable del bosque.
““A partir del conocimiento ancestral, hemos logrado transformar nuestros productos y darles valor agregado.””
Desafíos para los emprendimientos liderados por comunidades indígenas en la Amazonía
Aun cuando los emprendimientos liderados por indígenas generan un fuerte impacto social y ambiental, como es el caso de Ruku Kawsay, el crecimiento puede ser difícil de sostener. Una de las principales dificultades es llegar a compradores y mercados que valoren lo que producen. En los territorios amazónicos, estos emprendimientos y sus productores suelen operar en regiones remotas, lo que implica altos costos de transporte y largos tiempos de traslado. Además, acceder a compradores requiere redes comerciales a las que las organizaciones lideradas por indígenas históricamente han tenido poco acceso.
A esto se suman las altas exigencias del mercado. Los compradores, especialmente en los mercados internacionales, demandan cada vez más trazabilidad, certificaciones y pruebas de producción sostenible. Si bien los emprendimientos ya trabajan de maneras que protegen la biodiversidad y utilizan los recursos de forma sostenible, convertir esas prácticas en sistemas, registros y certificaciones oficiales requiere tiempo, asistencia técnica y financiamiento.
Acompañamiento adaptado al contexto amazónico
Ruku Kawsay se incorporó a la Incubadora Indígena para la Amazonía en 2024 buscando apoyo financiero y técnico para acceder a nuevos mercados nacionales e internacionales con sus productos de guayusa. A través del acompañamiento de NESsT y CONFENIAE, ha comenzado a trabajar en el fortalecimiento de sus operaciones y su impacto.
““Para nosotros, la incubadora fortalece el emprendimiento. Con este apoyo, podemos trabajar, buscar mercados para vender nuestros productos y mejorar las condiciones de vida de los productores.””
A través de una asistencia práctica, adaptada a las realidades de los emprendimientos liderados por indígenas en territorios amazónicos rurales, el equipo directivo de la Asociación indígena ha fortalecido sus procesos comerciales, financieros y organizacionales, e implementado nuevos mecanismos para monitorear el impacto ambiental y social a lo largo de su cadena de valor.
El equipo de NESsT visita Ruku Kawsay para profundizar el acompañamiento y conocer de cerca sus productos de guayusa.
Andrea Molestina, gerente de portafolio de NESsT que trabaja estrechamente con el equipo de Ruku Kawsay, comparte: "Con Ruku Kawsay, el trabajo se ha centrado en fortalecer el emprendimiento de maneras prácticas que responden a su realidad: desde la gestión financiera y la formalización de procesos internos hasta las certificaciones, la trazabilidad y la preparación para el mercado. El objetivo es ayudar a la asociación a crecer en mejores condiciones, manteniéndose arraigada en el modelo de producción y el conocimiento que ya la sostienen."”
Un área clave de apoyo ha sido la obtención de certificaciones oficiales para su producto de guayusa, un paso que atraerá a nuevos compradores dispuestos a pagar más y, al mismo tiempo, generará mayores ingresos para los productores.
Como parte de este proceso, Ruku Kawsay obtuvo el Sello de Chakra Amazónica, un reconocimiento otorgado a productos cultivados y cosechados bajo el sistema de chakra kichwa. El sello permite verificar que los productos provienen de este modelo de producción indígena y que reflejan los principios ambientales, sociales y culturales que lo caracterizan.
Ruku Kawsay también avanza hacia la obtención de la Certificación Orgánica y la Certificación de Buenas Prácticas Agrícolas (GAP), ambas previstas para 2026. Estos pasos cobran relevancia en la medida en que el emprendimiento trabaja para cumplir con los requisitos del mercado en materia de calidad, sostenibilidad y trazabilidad, y competir en mejores condiciones en los mercados nacionales e internacionales.
Oportunidades detrás de cada hoja de guayusa
Ruku Kawsay demuestra que proteger la biodiversidad y generar medios de vida van de la mano. Las familias locales cultivan guayusa a través de un sistema que mantiene muchas especies creciendo juntas y conserva la cobertura forestal. Este mismo sistema genera ingresos para los hogares y fortalece la capacidad del emprendimiento para llegar a nuevos compradores y crecer. Andrea comparte: "Detrás de cada hoja de guayusa hay un sistema de producción que protege el bosque, preserva el conocimiento ancestral y genera ingresos para los hogares."
Hoy, el emprendimiento indígena beneficia a alrededor de 350 familias, alcanzando a más de 1.500 personas.
““Con estos productos [de guayusa] estamos logrando el ingreso de recursos en los hogares de las familias.”
En el Día Mundial del Medio Ambiente, historias como la de Ruku Kawsay nos recuerdan que proteger la Amazonía también significa respaldar a las personas, las prácticas y los emprendimientos liderados por indígenas que continúan cuidándola, creando las condiciones para que su trabajo se mantenga viable en el tiempo.
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