Por qué una definición inclusiva de la bioeconomía es clave para financiar empresas amazónicas

“No deforestamos; al contrario, aprovechamos los recursos del bosque de una manera que lo mantiene en pie, evitando la contaminación y la destrucción.”
— Kokote Xikrin, lider indígena de la asociación ABEX

Durante siglos, los pueblos indígenas han desarrollado formas de habitar el territorio basadas en la coexistencia con la naturaleza, el manejo colectivo de los recursos y una comprensión profunda de los ciclos ecológicos. Estos sistemas no solo han garantizado la conservación de los bosques, sino que también ofrecen referencias concretas para pensar economías capaces de generar bienestar sin comprometer los ecosistemas de los que dependen. 

En la última década, la bioeconomía amazónica ha ganado visibilidad como un componente central de las agendas de desarrollo sostenible. Acuerdos internacionales como el Convenio sobre la Diversidad Biológica y el Acuerdo de París han reconocido su potencial para responder a desafíos globales, desde el cambio climático hasta la pérdida de biodiversidad, siempre que los esfuerzos de conservación y manejo sostenible sean justamente valorados.

Sin embargo, investigaciones recientes de NESsT, desarrolladas en el marco de la publicación «Desbloqueando el potencial del ecosistema financiero global para invertir en una bioeconomía sostenible en la Amazonia desde la perspectiva de las comunidades locales» muestran que el término bioeconomía continúa siendo utilizado de forma amplia y, en algunos casos, ambigua por financiadores y responsables de políticas públicas.

En la práctica, esta falta de precisión puede diluir los principios de sostenibilidad y excluir a quienes históricamente han sostenido economías basadas en el cuidado del territorio.

A medida que inversionistas públicos y privados recurren cada vez más a definiciones de bioeconomía para orientar sus decisiones de financiamiento, se vuelve fundamental que estos marcos conceptuales sean coherentes, inclusivos y alineados con los conocimientos, prácticas y prioridades de los pueblos indígenas y las comunidades locales. 

Fotos: En agosto de 2024, NESsT y ABEX realizaron un intercambio de conocimientos, durante el cual los gestores del portafolio de NESsT llevaron a cabo entrevistas con integrantes de ABEX para comprender mejor sus perspectivas, expectativas y visión sobre la bioeconomía.

“Para que la bioeconomía alcance todo su potencial como modelo económico sostenible – uno que proteja los ecosistemas, respete los saberes tradicionales y garantice los derechos de quienes dependen del territorio – debe basarse en una definición que integre las cosmovisiones indígenas y reconozca la relación de interdependencia entre las comunidades locales y sus entornos.”
— Cairo Bastos, Gestor de Programa, NESsT Amazonia en Brasil

Un mosaico de definiciones y sus implicancias

Las definiciones de bioeconomía varían significativamente entre países y regiones. Brasil como un país que concentra más del 60 % del bioma amazónico ha creado una Comisión Nacional de Bioeconomía con el objetivo de articular un plan de desarrollo basado en principios de equidad y sostenibilidad desarrollados durante su presidencia del G20.

Colombia, por su parte, ha impulsado procesos de diálogo con organizaciones de la sociedad civil para fortalecer iniciativas comunitarias de bioeconomía, mientras que Costa Rica ha adoptado un enfoque centrado en la producción, conservación y restauración de recursos biológicos en distintos sectores productivos. 

Si bien estos esfuerzos dialogan con marcos internacionales más amplios, como la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, la ausencia de una definición compartida de bioeconomía genera fricciones. Sin un entendimiento común, se dificulta la coordinación entre actores y se corre el riesgo de que las voces indígenas —clave para la sostenibilidad de estos modelos— queden nuevamente al margen de las decisiones financieras y normativas. 


Poner las voces indígenas en el centro: entrevistas de NESsT con ABEX 

Como parte de la investigación que sustenta la publicación «Desbloqueando el potencial del ecosistema financiero global para invertir en una bioeconomía sostenible en la Amazonia desde la perspectiva de las comunidades locales», NESsT realizó entrevistas con líderes indígenas y emprendedores comunitarios para profundizar en cómo se construyen, desde el territorio, las empresas basadas en el bosque. 

Estas conversaciones muestran que la bioeconomía no únicamente un enofque productivo, sino como una forma de organización social y de vida profundamente arraigada en la gobernanza local y las tradiciones ancestrales

Entre las experiencias documentadas se encuentra la de la Associação Bebô Xikrin do Bacajá (ABEX) – una organización liderada por pueblos indígenas que ha desarrollado cadenas de valor sostenibles para productos como el aceite de babaçu (Attalea speciosa) y artesanías pintadas a mano. Su trabajo combina saberes ancestrales con estrategias comerciales adaptadas a mercados contemporáneos, sin perder el control comunitario sobre los procesos productivos.

Todo lo que recolectamos del bosque se utiliza para elaborar productos, para vender y generar ingresos. Es la forma en que nos sostenemos, tanto en la comunidad como fuera de ella.
— Ngrenhkarati Xikrin, ABEX 

Fotos: Ngrenhkarati Xikrin de ABEX (izquierda); Una integrante de ABEX elabora aceite de babaçu (derecha)

A pesar de estos avances, las entrevistas también evidencian las barreras persistentes que enfrentan las empresas de la bioeconomía lideradas por comunidades indígenas y locales.

“Nos falta conocimiento sobre lo que viene de afuera. Esa es nuestra principal dificultad”, comentó Ngrenhkarati Xikrin, poniendo de relieve la importancia de tender puentes entre el conocimiento tradicional y las oportunidades de los mercados contemporáneos.

Los procesos burocráticos complejos, los requisitos financieros estandarizados y la competencia con inversiones de gran escala que frecuentemente se asocian a monocultivos que degradan los ecosistemas, limitan su acceso a financiamiento adecuado. 

En el estudio, además, varias empresas entrevistadas señalaron ejemplos en los que algunos inversionistas pasan por alto o clasifican erróneamente iniciativas de bioeconomía, dirigiendo recursos hacia modelos productivos que no son sostenibles.

Una de ellas compartió que todavía se encuentran con inversionistas que consideran el cultivo de caña de azúcar como parte de la bioeconomía, pese a su contribución a la degradación del suelo y la deforestación. En Colombia, la mayor parte de la caña de azúcar se concentra en el valle del río Cauca, donde el monocultivo ocupa más de 225.000 hectáreas y ha generado impactos significativos sobre la biodiversidad local. 

Para mejorar la orientación del financiamiento hacia iniciativas genuinas de bioeconomía, el informe subraya la importancia de que los inversionistas prioricen empresas construidas desde los territorios, incorporando de forma directa las voces indígenas y locales. Esto implica comprender las prácticas empresariales y los modelos productivos a partir del conocimiento de las propias comunidades, en lugar de aplicar marcos externos que no reflejan sus realidades socioambientales.


Reconfigurar la definición de bioeconomía desde el territorio 

En Noviembre de 2024, Ngrenhkarati Xikrin de ABEX participó en el Amazon Impact Investing and Sustainable Business Festival (FIINSA) en representación de las comunidades de la Trincheira Bacajá Indigenous Land (TITB) en la amazonía brasiliera. En este evento global, la emprendedora compartió su visión de primera mano sobre cómo empresas de bioeconomía como ABEX están generando oportunidades de trabajo digno a la vez que preservan el bosque y sus recursos.

Fotos: ABEX participa en FIINSA junto a la empresa del portafolio Coopaflora y el equipo de NESsT Amazonía.

De manera similar, durante los eventos realizados en la Zona Verde de la COP16 en Cali, Colombia, los emprendedores compartieron sus experiencias liderando empresas de bioeconomía en la Amazonía, proponiendo soluciones concretas para mejorar el acceso al financiamiento de la bioeconomía.

Fue también en el marco de la COP16 donde se lanzó la Red Panamazónica para la Bioeconomía, una iniciativa impulsada por diversos actores incluidas organizaciones lideradas por pueblos indígenas y comunidades locales y NESsT, que busca fortalecer una bioeconomía construida desde la colaboración y el reconocimiento de la diversidad territorial. 

De cara al futuro, el trabajo de NESsT se enfoca en promover una definición de bioeconomía que fomente la colaboración entre las comunidades indígenas y locales y el ecosistema financiero global. Al redefinir la bioeconomía desde una perspectiva inclusiva, se sientan las bases para un desarrollo sostenible y equitativo, no solo para la Amazonia, sino también para el planeta. 

 

Lea el informe completo y descubra las recomendaciones de NESsT:

inglés
Portugués
Español
 

Mantente al día con nuestro trabajo para fortalecer el alcance de las voces de los pueblos indígenas y las comunidades locales suscribiéndote a nuestro boletín y siguiéndonos en LinkedIn e Instagram.


Este blog forma parte de una serie que explora los aprendizajes, temas clave y enfoques que dan forma a la publicación de NESsT: Desbloqueando el potencial del ecosistema financiero global para invertir en una bioeconomía sostenible en la Amazonia desde la perspectiva de las comunidades locales

Construido a partir de voces amazónicas y de diálogos con actores del ecosistema financiero global, el informe identifica nueve recomendaciones organizadas en dos áreas clave dirigidas a inversionistas públicos y privados con enfoque de impacto, con el objetivo de mejorar la orientación, la eficacia y el uso estratégico de los recursos destinados a la bioeconomía amazónica. 

A lo largo de esta serie de diez artículos, buscamos llevar estas reflexiones a conversaciones más amplias y a distintos espacios de decisión, ampliando la presencia de las comunidades amazónicas y poniendo en el centro sus experiencias, aprendizajes y soluciones.